Déjame sin rencor y sin pena.
No importa si los momentos de felicidad
irradiaron más nuestros días, no importa
si un error es algo más fuerte que pedir perdón.
No tengas pena de mí.
No dudes al dejarme por mi alta sensibilidad.
No dudes al dejarme por mis lágrimas idiotas.
Hazle caso a tu paciencia quebrada, de hecho
eso vale más que todo lo que yo te pueda ofrecer.
Hazle caso a tu tranquilidad y al buen destino
que traerá consigo más posibilidades para ti.
Chicas lindas con mayor convicción, con menos
deseos, con mayores virtudes y escasos defectos.
Explora aún más tu sexualidad,
haz el amor y construye un futuro perfecto que
yo te ofrezco mi buena voluntad.