Su extrema delgadez hace que yo diga "cosas sin sentido".
Que prefiera una **** a una *********.
Y si lo vemos en cuanto a calorías también me inclinaría
hacia ese lado.
¿Será que ya perdí la cabeza?
¿Será que mis palabras significan algo?
Igual que el atractivo creo que son mejores amantes.
Es sólo el miedo que me obliga a encerrar a la verdadera
persona que llevo por dentro.
Fallar y ser tildada de anormal.
Sin embargo existen factores que me mostrarían ese camino
por más que los quiera ocultar.
¿Valdrá la pena enfrentarme a mi destino?
Desde pequeña he tenido el corazón roto.
Es algo de lo que no podré presumir jamás.
Aún así ella siempre ha estado a mi lado, y no faltaba en
los momentos que enaltecían su nombre. Y caminabamos juntas
de la mano, enredando nuestros cabellos y presumiendo de
nuestra propia verdad.